Así es Karen Castro.
Ella no madruga para ir al gimnasio, no gasta en hoteles, no necesita maquilladores ni fotógrafos.
Aun así, publica contenido en Instagram, aparece en TikTok, envía material exclusivo por WhatsApp, genera ingresos en Fanvue (similar a OnlyFans) y colabora con marcas reales.
¿Cómo es posible?
Porque Karen es un influencer digital, creado al 100% con inteligencia artificial, que trabaja para su creador día y noche.